El recién elegido Presidente de Francia, François Hollande,
establece un nuevo código deontológico para su gabinete que pronto veremos
extendido a la clase política francesa. Parte de ese nuevo código, es la rebaja
de un 30% de los salarios, con el fin de ajustarlo a las necesidades austeras
de hoy en día; además de equiparar en justicia lo que debe ganar un político y
un no político. También incluye la renuncia a cargos ejecutivos que tuvieran
antes de ascender al puesto, el rechazo de invitaciones privadas y regalos cuyo
valor sea superior a los 150 euros, o la elección del tren como medio
prioritario de transporte en desplazamientos inferiores a tres horas. Según
indican fuentes oficiales, el Presidente hollande hizo un llamamiento a la
ejemplaridad que espera para su mandato, e insto a sus ministros a ponerse
manos a la obra con todo lo prometido en su campaña y que necesita Francia.
Como echamos a faltar algo así en España, y de este calibre, cuando después de
encontrarnos con la mayoría absoluta del PP, solo vemos arrogancia,
incumplimiento de sus promesas electorales e ineficiencia. Y por supuesto, dar
ejemplo de austeridad con sus nominas, nada de nada. Una vergüenza que solo sea
el pueblo el que tenga que apretarse el cinturón, mientras la clase política
española sigue viviendo a sus anchas.
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