Las
cuentas siguen sin cuadrar en el Gobierno de Mariano Rajoy, y es que no le van
a cuadrar si no esta dispuesto a deshacerse de tanto asesor y consejero que
cobran mucho y hacen poco. Una cosa que no ha entendido el Presidente de
España, es que adelgazar la administración no es despedir a funcionarios
mileuristas que son los que prestan su servicio a la ciudadanía, sino es
despedir a tanto político y funcionario de libre elección; que uno de esos cobra
como 10 de los otros. Por eso, el déficit público sigue disparado, y ahora
avisa que recortará 30.000 millones de euros. Una barbaridad que según las
malas lenguas, dicen que se obtendrán de rebajar las pensiones, subir los
carburantes, subir el peaje de las autopistas, recortar el coste de los funcionarios para las arcas públicas, bajar al
coste de las prestaciones por desempleo, cerrar las televisiones públicas, subir el IVA
cuanto antes, acelerar las privatizaciones y eliminar la deducción por compra
de vivienda. Así que ya sabéis señores que votaron PP, a pan y agua y
sin quejarse, o sí!
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